Certificación forestal

Certificación forestal

La madera sostenible se produce garantizando que los registros y la gestión forestal cumplan los estándares de uso y gestión sostenibles de los bosques más exhaustivamente de lo que recomienda la ley. Una forma de verificar el cumplimiento de los estándares de silvicultura sostenible es la certificación forestal. El objetivo de la certificación forestal voluntaria verificada por un tercero es ofrecer a los consumidores y a los usuarios finales información fiable acerca de los productos de madera y mostrar que se ha utilizado materia prima de bosques bien gestionados en la elaboración del producto. La certificación forestal es una prueba del origen de la materia prima.

A nivel global existen unos 50 sistemas de certificación de bosques. Los más utilizados son el PEFC (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal, por sus siglas en inglés) y el FSC (Consejo de Administración Forestal). Finlandia puede certificar los bosques según los principios de estos dos sistemas, pero el predominante es el PEFC. En torno al 95 % de los bosques de Finlandia para uso comercial están certificados de acuerdo con el sistema finlandés del PEFC. El PEFC internacional garantiza que los sistemas nacionales de los distintos países cumplan con los requisitos internacionales de la certificación. El sistema PEFC internacional aceptó el sistema PEFC finlandés en el año 2000.

Al igual que aumenta constantemente el consumo de productos de madera y de papel, también aumenta la presión para utilizar los bosques. Por este motivo, el uso y la gestión sostenibles y responsables de los bosques son cada vez más importantes. En un principio, la razón principal por la que se empezaron a desarrollar los sistemas de certificación forestal a principios de los años 90 fue la preocupación por el descenso de la biodiversidad en los entornos boscosos. La idea subyacente en la certificación forestal ha sido por lo tanto la de fomentar la protección de los bosques y frenar su desaparición.

Mediante la certificación forestal, se están realizando esfuerzos para garantizar que la silvicultura se practique de un modo sostenible económica, ecológica y socialmente. Para los compradores y los consumidores de productos de madera, el certificado actúa como una garantía de que la madera utilizada para la fabricación de los productos procede de bosques gestionados de acuerdo con los principios de silvicultura sostenible. Mediante la certificación forestal, se están realizando esfuerzos para cubrir la totalidad del ciclo vital de un producto de madera desde el cultivo de los bosques hasta la producción del producto.

En la práctica, una certificación forestal es una prueba escrita otorgada por un tercero imparcial conforme se está gestionando y utilizando el bosque de forma sostenible de acuerdo con una serie de criterios definidos en la certificación. Los propietarios de los bosques pueden obtener una certificación forestal de forma voluntaria. Pero hoy por hoy, los compradores importantes de productos de madera requieren a menudo una certificación.

Se utilizan decenas de sistemas de certificación forestal diferentes en todo el mundo. Los sistemas de certificación forestal internacionales más utilizados y conocidos son:

El FSC, introducido en 1993, fue el primer sistema de certificación forestal internacional. El sistema PEFC se estableció en 1999 por iniciativa de las organizaciones de propietarios de los bosques europeos como competencia del FSC.  La industria forestal y la silvicultura apoyan el sistema PEFC, mientras que las organizaciones de conservación y medio ambiente como WWF secundan el FSC.

Se ha desarrollado una certificación forestal nacional especializada para las condiciones finlandesas que administra Suomen Metsäsertifiointi ry: FFCS, Sistema de Certificación Forestal Finlandés por sus siglas en inglés. En 1999 se buscó la aprobación del PEFC para el FFCS y en 1999-2000 se certificó casi todo el sector forestal finlandés con el sistema de certificación FFCS/PEFC.