Propiedades acústicas de la madera

Propiedades acústicas de la madera

La madera es un material ligero, por lo que su rendimiento insonorizador no es el idóneo. Ni siquiera una estructura de madera gruesa, homogénea y con una superficie densa es capaz de amortiguar el sonido de la mejor manera, por lo que la madera por sí sola no es un buen material de absorción. La madera conduce el sonido de mejor manera en sentido longitudinal a la veta que en perpendicular. Una estructura de madera densa refleja el sonido, por lo que se puede integrar fácilmente en superficies que canalicen las reflexiones de sonido. Esta propiedad es de utilidad, por ejemplo, en instrumentos musicales y salas de conciertos.

A nivel estructural, se puede conseguir un nivel suficiente de insonorización en construcciones de madera mediante la utilización de estructuras con múltiples capas. Mediante la colocación de un material poroso absorbente tras el tablero o el panel, junto con un espacio para el aire, como puede ser una capa de aislamiento térmico, se crea la denominada caja de resonancia la cual, al vibrar, reduce de forma eficaz los sonidos graves tan problemáticos para las estructuras ligeras. Además, mediante la colocación de rastreles de madera o la perforación de superficies de madera se puede crear una caja de resonancia perforada que también reduzca los sonidos medios y agudos de forma eficaz.

En las construcciones de madera de varias plantas, los medios de control de insonorización (marcos separados o detenciones de sonido) son complejos, ya que son contrarios a cómo se consigue la rigidez estructural (refuerzos, uniones o estructuras continuas). La insonorización de las pisadas en los suelos de madera se puede mejorar aumentando la masa del suelo; por ejemplo, mediante el uso de hormigón en la superficie o la colocación de las denominadas baldosas flotantes encima de una capa flexible en la parte superior de la superficie del suelo.